jueves, 5 de marzo de 2026

LOS TOROS

El toro es un atleta y merece una alimentación especial toda su vida” | El  toro, por los cuernos | Cultura | EL PAÍS 

El toro de lidia es ganado en la plaza 
cuando muestra embestidas de cierta elegancia, 
empitona al torero con un aire de gracia, 
de bravura exquisita él atrae las miradas.

Son los toros en España nuestra fiesta popular, 
en los ruedos de sus plazas el bullicio es sin par, 
el que faena como el burel dan de sí el no va más, 
aunque triste sea el lance es así de (a)normal.

Guste o no esa afición taurina es digna de respetar, 
los diestros, los matadores, se las juegan de verdad, 
aunque ayuda tengan, salen frente a un fuerte animal, 
frente a un público impaciente por el desafío vital.

Tiene rasgos de belleza, no obstante, el lidiar 
de los diestros en la plaza contra la brutalidad:
el manejo del capote, el farol sensacional, 
la maestría de un desplante, la hora de la verdad.

El toro de lidia es ganado especial, 
su crianza en la finca viene de un semental, 
de una raza escogida o mezclada, de un cierto avatar, 
de un negocio aún vivo que lo ha de guiar.
 

LA PALABRA PELOTA

Imágenes de pelotas de fútbol | Descargar imágenes gratis en Unsplash 

Hay veces que quieras, propongas rimar, 
y tu mente bulla en demasía.

No hay trucos, la base se basa en el practicar, 
manejar el lenguaje de forma eficaz.

Tiempo más o menos puede conllevar 
según qué persona su capacidad.

Mas pongo un ejemplo, un tema central, 
que dé al poema sentido, beldad.

La palabra pelota puede soportar, 
estoica y remota, el reto a llevar.

Esfera que usas de goma, pin pan, 
en juego de fútbol, baloncesto al botar.

De nieve es suave, la nívea y sin par 
pelota en muñeco, que se hace verdad.

Es bala antigua de plomo o piedra 
o hierro en armas de antaño, ya está.

O una junta de deudas, o malas jugadas, 
que unidas te hacen la vida mala.

O pelota de béisbol, de cuero no más, 
en ese deporte de América a acá.

Y un uso obsceno dice que en pelotas 
te encuentras en cueros, o sea, sin ropa.

Con una palabra y mi cabeza 
os he hecho un poema que sirva de muestra.

Un tema central, voluntad y un poco de técnica 
os servirán de aliados en las poesías vuestras.
 

miércoles, 18 de febrero de 2026

EL BAÑO, LA HABITACIÓN

Decoración de baños integrados en el dormitorio 

Aprovecho el momento que me brinda la ocasión 
de ser fiel al sentimiento y escribir mi emoción.

Optar podía por la ira, el enfado, o el rencor, 
la congoja, parsimonia, o el juicio interior.

Por lo último me decanté entre tanta confusión, 
valorando el momento, no irritando a lo mejor.

La desgana, la desidia, embestían mi interior, 
me tocaba la limpieza del baño y la habitación.

El trajín en la Vivienda se palpaba alrededor, 
mas yo como estatua no asumía ya mi rol.

El segundo era eterno, el tictac del corazón, 
cada instante de consciencia delataba mi dolor.

No salía de mi queja, de mi amarga situación, 
no cambiaba de postura, mantenía la inacción.

Hasta que un clic en mi cabeza me sacó del estupor, 
probé, sobre una mesa, a escribir mi amargor.

Optar podía por la ira, el enfado, el confort, 
mas opté por estrategia que me diese otra opción.

Tras haber hecho el poema de la abulia obcecación, 
realicé mi cometido: limpiar baño y habitación.
 

jueves, 12 de febrero de 2026

QUE JUGAR PODAMOS TODOS

El recreo no es solo fútbol: se diversifican las actividades en los patios 

En mis juicios contrahechos yo deformo el contexto, 
van a menos, eso es cierto, ponderando el intelecto.

La jugada ajedrecística conlleva reglamento, 
ya en la vida otorgada, ya en la del testamento.

En un tris, jugamos varios, en un tras, se pasa el tiempo, 
retener queremos todos los clímax en el centro.

Mas es lo material inasible ya uno muerto, 
mantengamos con el Padre una fe de gran trayecto.

Aprendamos, así en tanto, que vivir es un Derecho, 
más que un juego, o una suerte, o un castigo, o un reto.

Sopesemos la balanza del valor de nuestro ego, 
afinemos con firmeza la beldad de nuestro reflejo.

Liberar de malas sombras, del dudar de un paso ciego, 
desprendiendo, en conjunto, esas luces que tenemos.

Que jugar podamos todos en el patio del recreo, 
sin esos juicios contrahechos, sin esos visos maniqueos.