Viendo la tele yo estaba,
las noticias de un tal día
próximo ya a las fechas
de las compras de las Pascuas.
Entre las que se emitían
en esta época de variedad las había:
más o menos religiosas,
o de verdad curiosas.
De improviso llegó una
con una rara palabra,
una más para anotar,
la oniomanía que quiero explicar.
Si ya de por sí somos adictos
a las tecnologías, teléfonos, demás,
el bombardeo publicitario arriesga
de razonar lo cuánto que comprar la capacidad.
Si este caso se da en una dada persona,
y lo que gasta no controla, no gestiona,
ni para qué lo hace, y recurre a endeudarse,
la adicción es machacona, un problema, no una broma.
Que qué podemos hacer los usuarios de los medios
en nuestras manos llevando o acudiendo a las de otros,
no dejándonos llevar por las redes,
calibrando nuestros papeles,
pidiendo ayuda si hace falta,
desintoxicación digital igual a salud mental,
ver qué nos vale más, si estar bien o estar mal.
“La felicidad reside en la virtud”,
dejó dicho hace mucho Aristóteles;
qué frase más elocuente la de este filósofo,
pero, no obstante, la olvidamos frecuentemente.
sábado, 29 de noviembre de 2025
ONIOMANÍA
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Muy bien dicho Pedro, sigue deleitándonos con tus poesías y tus escritos , un abrazo fuerte 💪
ResponderEliminarMuchas gracias y Felices Fiestas!!!
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