En ese mar de aves, en ese ir de ojos,
en ese pedestal de tierras y sofocos
sacude un sismo grave al Caribe hace poco,
Caracas siendo el centro; la USA otro poco.
Venezuela tiembla así, sacudida doble, nivel rojo,
a las seis de la tarde, día veinticuatro ya roto,
de junio caluroso, de una Tierra en escombros,
de rescates incipientes y de ayudas de muchos hombros.
Concienciados dan ayuda los países del entorno,
los países conmovidos ultramar y amistosos;
y las gentes que perviven salen fuera, no haya otros,
más seguras al aire libre, no haya otros terremotos.
Y en esto esta noche corre y corre como el polvo
esa grande e inopinada incerteza más allá de lo remoto,
la que ha tocado hoy a una zona en nuestro Globo,
la que a otra tocar pudiera en otro tiempo: Terremoto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deja tu comentario...