lunes, 26 de abril de 2021

LA CALIDAD

 

La calidad en pequeñas dosis, en el tiempo separadas,

deparándonos las dotes, aptitudes consagradas.

 

Calidad al escribir el poema que ansiabas,

esos versos con sus rimas, con su métrica variada.

 

Adalides de trabajos, de las manos artesanas,

esculpiendo las culturas de variantes provincianas.

 

Calidad del vino ardiente, que abrasa como llama,

que llama como abrasa a beberse una garrafa.

 

Calidades tan dispares, tan distintas, buenas, malas,

que aherrojan sentimientos, y se hacen sofisticadas.

 

Calidad que es calidez que es palabra desusada,

acepción tan calurosa como cálida y humana.

 

Calidad de un monumento de una zona inusitada,

de un convento al barlovento en los sueños de pijama.

 

Calidad si escribo esto y no cometo ni una falta,

calidad si tú lees presto y entiendes mis palabras.

 

Calidades diferentes, rimas buenas, rimas malas,

los poemas de los poetas, esos buenos camaradas.

 

Calidad de vida sana, dieta que es mediterránea,

calidad que alcanzable lleva a mejor mañana.

 

Calidad al creerme apto y no mediocre en mi alma,

calidad cuando valoro lo que soy, sano y que ama.

 

Calidad cuando entretejo estos versos de tal gana,

ufanado y optimista, valorando mi mañana.

 

 

UN LIBRO

 

Un libro, cuando lo abres, y te sumerges en sus páginas, entras a formar parte de su ser.

 

Un libro, cuanto más lo lees, más matices y significados le encuentras. Más lo comprendes. Más lo asimilas.

 

Un libro puede ser un compañero en la soledad, un amigo espiritual, un asidero emocional.

 

Tratemos bien a los libros, ellos nos regalarán su sapiencia.

 

Cuantos más libros se leen, mejor se entienden éstos, pues con el tiempo se van comprendiendo mejor los significados que encierran las palabras.

 

Un libro para regalar, para compartir, para escribir, para leer, para soñar.

 

Libros para colorear, para pintar en ellos nuestras situaciones vitales. Libros que van recogiendo nuestros bagajes existenciales.

 

Libros para aprender, que no desaprender, de la vida misma, del carrusel del tira y afloja en nuestros toma y daca como seres humanos.

 

Libros de historia, de ficción, de aventuras, de novelas, policíacos, de variados temas, entramando categorías por las que uno puede sentir predilección.

 

Un libro, en resumen, que en el día del libro, y dedicándole su tiempo, puede ofrecernos más valor y sabiduría si no lo arrinconamos y lo dejamos olvidado el resto del año.

 

 

sábado, 10 de abril de 2021

CON EL ALMA DE HIERRO

 

En marzo de hace un año

un virus vino a vernos;

el COVID ya empezaba

el miedo a meternos.

 

El mundo, alborozado,

no lo estaba previendo,

pillando la pandemia

a grandes y pequeños.

 

Quedamos a la zaga,

Europa en un momento,

la crisis que golpeaba,

el brote ya tremendo.

 

Quedándonos en casa

paliamos los efectos,

mas no curamos mucho

los otros muchos riesgos.

 

Y así con todo vamos

y el año pasa en esto,

con olas virulentas,

tormentas en los puertos.

 

Lavamos nuestras manos,

cuidamos nuestros cuerpos,

mas salimos sin deber

a coger lo que no es nuestro.

 

Es decir, esas algarabías,

desmadres que son ciertos,

las fiestas ilegales

nos dejan más expuestos.

 

Y el virus que no cesa,

las uvi al completo,

el caos en esas camas,

en pasillos ya repletos.

 

Cuidemos la salud

y no salgamos lejos,

insignias que evidencian

cautelas al respecto.

 

Y así con todo vamos

a no ser serios, necios,

saltándonos las normas

del cívico precepto.

 

Vacunas que ya llegan

a darnos fuerza en esto,

el COVID ya se frena

o acelera aún más presto.

 

Mas no tengamos miedo

y vayamos a lo nuestro,

que nada nos detenga,

ni un virus ni un camelo.

 

Mas sí seamos serios

por nosotros, por los nuestros,

cercenando a la pandemia

su tiempo ya molesto.

 

Por eso yo te digo,

oh mundo de este tiempo,

la guardia ahora no bajes,

que ya nos queda menos.

 

Y así con todo vamos

a aguantar, guerreros,

el virus imprevisto

con el alma de hierro.

 

 

lunes, 22 de marzo de 2021

UNA OPORTUNIDAD

 

Cuando cierro mi mente, y niego mi mano, me hago inclemente y más inhumano.

 

Una oportunidad para el entendimiento, el discernimiento, la empatía.

 

Una oportunidad para mí. Una oportunidad para ti. Una oportunidad para escribir eso que tanto te escuece. Una oportunidad para hablar conmigo, tú, que peroras tanto.

 

Todo se compone, al fin y a la postre, de hallar el momento y el fin que queramos, que podamos, que nos sobrevenga.

 

Una oportunidad que yo te doy, que tú me das, que aceptamos de motu proprio en el juego de la vida.

 

Una oportunidad, dos, tres,…, para reír, para jugar, para amar, para compartir, etc.

 

Una oportunidad para todo lo positivo. Ninguna, para hallar excusas, para el odio, para la ira, eso negativo que nos hace víboras, alimañas, en vez de personas.

 

Una oportunidad para elevar plegarias, ponerse las pilas, para activarse, para mil y una cosas que se nos ocurran y estén a nuestro alcance.

 

Una oportunidad para ti, una oportunidad para mí, para no negársela a quien nos la pide desde el corazón y está en nuestra mano ayudarle.

 

Una oportunidad para crecer, para comer, para trabajar, para disfrutar. Una oportunidad para vivir.